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lunes, 19 de diciembre de 2016


"AMOR Y  SEXO  EN  LOS  TESTIGOS DE JEHOVÁ"

    En general, los miembros del género humano, viviendo en comunidades, deben amoldarse a ciertos consensos para lograr  armonía, y el beneplácito de sus semejantes.
    Muchas personas, especialmente los religiosos cristianos,  creen que la única forma de sexualidad y amor es aquella que emana de los escritos de la Biblia, es  decir,  tal y como la conocía la sociedad hebrea, dirigidas por sacerdotes levitas.  Sin embargo  el amor y  la relación sexual humana nunca ha sido algo simple.  Los comportamientos no se mantienen en el tiempo y en las culturas. Las normas sociales cambian con el tiempo y según la latitud geográfica.

    En épocas pasadas, el erotismo y la sexualidad tenían por objeto honrar a las divinidades, los dioses  de la fertilidad, de las cosechas y de la abundancia de la tierra, debido a la falta de conocimientos en materias de ciclos de naturaleza, caza, agricultura y maternidad se consideraban rodeados de magia, no podían ser comprendidos del todo y redundaban en supeditar estos hechos a los favores de los dioses, con lo cual el goce sexual no se conocía o estaba regido por los sacerdotes y sus leyes.

HISTORIA
    En el pasado, algunas actividades para favorecer la fertilidad de los campos y de animales se acompañaban con ritos de fecundidad   sexual en grupo. Esas cópulas colectivas de carácter tántrico se denominaban "chakras pujas".  
    En Egipto se consideraba que las crecidas del río Nilo se debían a las eyaculaciones del dios  creador Aton, para lo cual los sacerdotes solicitaban del Faraón masturbarse en el río para acrecentar la fuerza de la corriente.
   En Mexico se practicaba la masturbación ritual con el fin de obtener alimentos de los dioses, se ofrecía sangre y semen a través de punzarse el pene con espinas de maguey.
       En Haiti, en los rituales vudú para atraer suerte en el sexo y en el amor hombres y mujeres desnudos se lanzan a un lodo mezclado con sangre de animales sacrificados.
        En la isla de Guam se considera que las mujeres no deben llegar vírgenes al matrimonio, por lo cual existen algunos profesionales que se ocupan de que pierdan su virginidad.
       Entre los esquimales era y es sinónimo de riqueza el que un hombre tenga muchas esposas, se permite la poligamia y el intercambio de esposas.
      En los países musulmanes la poligamia es permitida, pero no se permite el sexo prematrimonial. En Irán si una pareja desea tener sexo antes del matrimonio debe pagar una multa y se les hace firmar un acuerdo del tiempo que estarán "casados".
       En Nigeria, la tribu Wodaebe es una costumbre que los hombres se roben a las mujeres aunque estas estén casadas, si no son atrapados por el marido la nueva relación es reconocida.  En países de los Himalayas la poliandria es común.
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      Es posible comprender que el amor y la sexualidad han sufrido cambios y se han manifestado de distintas formas,  dependiendo de la ignorancia o de la cultura de cada región del mundo.
      En nuestra sociedad occidental también, los conceptos de amor y sexo han sufrido transformaciones. Algunas personas ignoran que el amor romántico es bastante reciente en la historia de la humanidad. En el pasado lejano no se conocía.  En oriente se consideraba el amor como voluptuosidad física y pasional, se despreciaba por la moral corriente como una enfermedad.
      En Egipto se separaba el matrimonio de los hábitos sexuales. El matrimonio consistía en un contrato redactado en pie de igualdad por ambos contrayentes, no se preocupaban que los hijos fueran legítimos o no,  lo único importante era la fertilidad, lo sexual no merecía grandes discusiones.
      En Grecia la mujer carecía de derechos políticos, su vida se orientaba hacia su función primordial,  tener hijos,  de preferencia varones. Recibían educación doméstica y cuando tenían edad de 13 a 15 años, los padres concertaban un matrimonio. Mientras más alta la clase social más rígidos el régimen, solo las mujeres de clase baja podían salir a la calle sin estar acompañadas de un hombre, acudir al mercado o regentar un negocio.  En la mentalidad griega, dentro del matrimonio, como mucho podía aparecer en ocasiones lo que llamaban "philia" (cariño). Pero el arrebato sexual, la pasión desatada o "eros" solo se daba fuera de la institución del matrimonio. Los varones helenos usaban esclavas o concubinas si eran ricos y se las podían permitir.

     En Roma adaptaron algunas costumbres griegas, la boda se concertaba alrededor de los 18 años de las mujeres, el Pater Familias  entregaba a sus hijas una dote, cediendo sus derechos al marido. Ellas si tenían derechos políticos y podían salir a la calle sin estar acompañadas de un varón.  El matrimonio tenía por objeto perpetuar el linaje y en las clases altas forjar alianzas políticas y sociales. La proliferación de esclavos hacía posible más posibilidades en las clases altas, solo respetando algunos códigos morales. Algunas  mujeres pagaban fuertes sumas para tener algún encuentro con gladiadores o atletas. La prostitución no se consideraba en nada escandaloso. La mayoría de los burdeles se encontraban en los barrios populares.



       Examinaremos a continuación,  los usos y costumbres en la etnia hebrea, aquella que da la pauta de comportamiento a los Testigos de Jehová, y que ellos tratan de adoptar en nuestro siglo veintiuno.
       Las palabras amor y amar en hebreo  tienen distintos matices de significación.  En el Antiguo Testamento son "ahabâh" y  "âhab", estos términos abarca un sentido bastante amplio, y desde luego no tienen ninguna relación con nuestra definición actual de la palabra amor. En el Pentateuco, es decir en los primeros cinco libros del Antiguo Testamento, la palabra amor figura solo en cuatro ocasiones. (4 versículos). Me refiero al Antiguo Testamento en su versión llamada "Traducción del Nuevo Mundo de las Escrituras hebreo arameas" editada por la Sociedad Wachtower.:

Génesis 21:23
"De modo que ahora júrame aquí por Dios, que no me resultarás falso a mi, ni a mi prole, ni a mi posteridad. Que conforme al amor leal con que yo he tratado contigo, tu tratarás conmigo y con la tierra en la cual has estado residiendo como forastero"

   En este versículo Abimelec celebra pacto con Abraham, en este caso la palabra "amor" tiene un significado de respeto, reverencia, lealtad y honra por el prójimo.

Génesis 24:14
"…lo que tiene que suceder es que la joven a quien yo diga: Baja tu jarro de agua por favor, para que yo beba, y que realmente diga "bebe, y también daré de beber a tus camellos", esta sea la que tienes que asignar a tu siervo. a Isaac, y mediante esto déjame saber que has ejecutado amor leal para con mi amo"

    También en este versículo la palabra "amor" lleva el significado de lealtad y respeto, en este caso de Jehová hacia Abraham.

Génesis 29:20
" Y Jacob procedió a servir siete años por Raquel, pero a sus ojos  resultaron como cuatro días debido al amor que le tenía"

   Este es el primer versículo en donde se atisba un significado más acorde con el significado que en nuestro tiempo se asigna a la palabra "amor".

Génesis 29:30
  "Entonces Jacob tuvo relaciones también con Raquél y también expresó más amor a Raquel que a Lea, y se puso a servirle otros siete años más"

      En todo el Pentateuco solo existen estos cuatro versículos, y en ellos no se muestra el amor como un ideal, una convicción, un principio, un concepto hermoso, o una pasión indómita. Es una obligación, un deber, una responsabilidad, un requisito.
      Más tarde, muchos años después, en el Nuevo Testamento, los hebreos asimilaron otra cultura e hicieron suyos los conceptos de amor con el significado griego de "agape", "philos" y "eros".

      Agape describe el concepto más elevado de amor, el amor de Dios y Jesús está representado por dicho término, en Gálatas 5:22 se menciona como un fruto del espíritu.  De las tres virtudes que son permanentes, el amor es la mayor. Philos aparece con menor frecuencia que Ágape. El amor representado por Philos es amor afectuoso o sentimental, basado más en sentimientos y emociones que en el amor representado por Ágape (Mateo 6:5; 10:37). No existe orden alguna para esta clase de amor en la Biblia, porque es más o menos espontáneo, como el amor de un padre por su hijo y de un hijo por su padre, pero el amor representado por Ágape se ordena, esto se debe a que es un principio y se lo puede describir como un amor respetuoso y de estimación, un amor que pone en juego los poderes superiores de la mente y de la inteligencia. A los enemigos se les debe tratar con respeto, pero desde luego no se trata de un afecto o de algo cálido.  El judaísmo define el amor como el placer emocional que se experimenta cuando entiende y se enfoca en las virtudes de otro ser humano. Si elegimos enfocarnos en las virtudes de otro ser humano, las amaremos. Si elegimos enfocarnos en sus deficiencias nos desagradará. Esto explica como la Torá puede obligarnos a amar a alguien,  y la Biblia consecuentemente.

     Según los judíos, cuanto más íntimamente conocemos a alguien y sus virtudes más profundo será nuestro amor.  La cultura occidental en cambio, está influenciada por el  concepto griego del amor como una fuerza aleatoria, un golpe del destino.  Cupido revolotea con sus alas, lanza una flecha a un hombre, a una mujer… y listo, están enamorados.  No hay un esfuerzo involucrado, no hay esfuerzo por amar a la gente, sencillamente ocurre, el amor no está basado en compromiso ni en ningún entendimiento profundo de la persona que ama.  Con un frágil flechazo las personas se unen en matrimonio, rogando a Cupido que no siga lanzando flechas.
     En Génesis 24:14 observamos que se esperaba de la mujer, en este caso Rebeca, que ella sacara agua del pozo, ofreciera de beber al criado y a los camellos, lo cual es un servicio, aquí no había afecto, se esperaba de la mujer una atención  respetuosa espontánea ante un  desconocido.

SEXO
   
       Curiosamente la palabra sexo no aparece en la Biblia editada por los Testigos de Jehová, en su versión que ellos llaman "Traducción del Nuevo Mundo de las escrituras hebreo arameas y cristianas griegas"        En su lugar encontramos la palabra "sexual" y "sexuales" en seis ocasiones.
       Analizaré  cada uno de estos versículos:

Jeremías 5:8

" caballos sobrecogidos de calor sexual, que tienen testículos fuertes, han llegado a ser ellos. Cada uno relincha a la esposa de su compañero…"

Colosenses  3:5

"… amortigüen por lo tanto los miembros de su cuerpo que están sobre la tierra, en cuanto a fornicación, inmundicia, apetito sexual, deseo perjudicial y codicia, que es idolatría".

 1º a los Tesalonicenses 4:5

"…no en codicioso apetito sexual, tal como el que tienen las naciones  que no conocen a Dios…"

Jueces 11:39

"…Y al cabo de dos meses aconteció que vino de regreso a su padre, después de lo cual el llevó a cabo su voto que había hecho tocante a ella. En cuanto a ella, nunca tuvo relaciones (sexuales) con ningún hombre. Y vino a ser disposición reglamentaria en Israel"

Romanos 1:26
"…por eso Dios los entregó a apetitos sexuales vergonzosos, porque sus hembras cambiaron el uso natural de si mismas, a otro que es contrario a la naturaleza…"

1º de Timoteo 5:11

"…por otra parte niégate a admitir a las viudas de menos edad, porque cuando sus impulsos sexuales se han interpuesto entre ellas y el cristo, quieren casarse…"

      Estos seis versículos son todas las referencias bíblicas, relativas a sexo que aparecen en toda la Biblia.  En ellos cada alusión es de carácter negativo, en lo que dice relación con los impulsos naturales de las personas.
       La definición de sexo que entrega el Diccionario de la real Academia Española dice:

Condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas.

   Podemos percibir entonces, que tomar los conceptos bíblicos de la Biblia para moralizar a las personas, resulta contraproducente, ya que es estigmatizar algo que es normal y natural en los seres humanos, su sexualidad.
       En nuestras sociedades occidentales, en el siglo veintiuno la sexualidad es una parte esencial de la vida de todos los seres humanos.  La sexualidad se vive a través de lo que pensamos, de lo que sentimos y de cómo actuamos.  Conocer la sexualidad humana implica el autocuidado, en salud espiritual y física, haciéndonos responsables de nuestras decisiones, en las etapas de desarrollo corporal.
      Por el contrario, el amor y la sexualidad en la Biblia, provienen de una cultura aún con raigambre en supersticiones arcaicas y ritos primitivos. Basta leer todos y cada uno de los versículos anotados más arriba, para percibir que el sexo es condenado y percibido solo como genitalidad.  Sin embargo la sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y sicológicas afectivas, que caracterizan el sexo en cada individuo.  También desde el punto de vista histórico cultural,  es el conjunto de fenómenos emocionales, de conducta y de prácticas asociadas al placer sexual, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas y cada una de las fases determinantes en su desarrollo.
      Durante siglos se consideró la sexualidad, en los animales y en los seres humanos eran de tipo instintivo.  En esa convicción se basaron las enseñanzas bíblicas hebreas, las cuales impedían cualquier gozo o placer sexual, ya que se encaminaban solo a la procreación.  El Nuevo Testamento y las epístolas de Pablo elogian el celibato, la castidad y la abstinencia.       Saulo de Tarso impone sus puntos de vista y los trata de mostrar como virtudes. Incapaz de acercarse a las mujeres, las desprecia, cita del Génesis el pecado de Eva y de ahí  provienen las prohibiciones que afectan a las mujeres, de ahí también los consejos, las advertencias sobre la sumisión femenina. Las llama, tentadoras, seductoras, y ellas solo pueden acceder a la salvación a través de la maternidad.  Pablo se odia a si mismo, a las mujeres, la libertad y la inteligencia.  Provoca la risa de los estoicos y de los epicúreos en la plaza pública de Atenas, fiel a su técnica de hacer del sufrimiento una virtud.  Por eso aconseja la abstinencia sexual y en caso de extrema pasión,  el matrimonio.
     
      Las personas que pertenecen a la secta Testigos de Jehová, conocen de cerca las enseñanzas del Cuerpo Gobernante relativas a las conductas de amor y sexo entre sus miembros. Ellos intentan por medio de su literatura adoctrinar, tomando como base versículos bíblicos para  inducirlos a considerar la moralidad hebrea como la panacea, sin considerar el daño que puede causar el amoldarse a preceptos arcaicos.
      Los jóvenes heterosexuales que han nacido criados en la secta son los más perjudicados, toda vez que su despertar sexual estará normado por directrices sumamente rígidas, por lo cual un romance entre ellos se amoldará a reglamentos, disposiciones y mandatos que les causarán graves dilemas. Varones inexpertos y mujeres vírgenes serán la crónica de un fracaso anunciado.
      Aquellos cuya sexualidad es diferente a la del resto, deberán ocultar y proscribir cualquier atisbo de desarrollo normal de sus afectos, por cuanto dentro del grupo se esmeran por encausar la vida de cada uno de sus miembros, visualizando las vidas de los jóvenes con normas tendientes a encasillarlos en normas de convivencia hebreas de hace más de dos mil años en el pasado.  Por desgracia las consignas perturbadoras de Pablo en sus Epístolas han causado más penas y dolores que alegrías y satisfacciones.  No en vano las personas que han salido de esta secta, aprecian la libertad mental de no depender de preceptos arcaicos emanados de pastores nómadas y muchos de ellos logran rehacer sus vidas, con felicidad genuina y real.

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R.  E.  Lastarria

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